Día despejado
Tras meses de espesas nubes,
Anidando sus grises en el cielo,
Abro la puerta,
Y presencio de nuevo un amanecer.
Otra vez el paisaje coje vivos colores,
Bajo un cielo azulado,
Que vuelven a sobrevolarlo,
Los cientos de pájaros,
Que embellecen los días claros.
Todo parece haber cambiado,
Las pareces no te encierran,
Ya puedes caminar,
Sin tener que llevar paraguas en mano,
Y ser libre en parte,
Respirar otra vez,
Sumergirte en la naturaleza,
Olvidarte de malos sentimientos,
Hacerlos desaparecer.
Pero lo más impresionante se guarda,
Al fin de las horas diurnas,
Cuando el brillante sol se oculta,
Anaranjando sus últimos rayos,
Y cambíando el aspecto de un horizonte,
Convertido en fuego,
Un fuego que poco a poco se estingue,
Dejando la noche al descubierto,
Capitaneada por la luna,
Y por los cientos de ojos blancos,
Que inundan el cielo.
Mi vista se relaja con ellos,
Cierro mis ojos,
Y bajo un ambiente teñido de plata,
Me evado,
Me sumerjo.
Borjaa.














argivo dijo
Aperturando nuevos amaneceres.Después de tiempos oscuros, un cielo abierto viene bien. Un abrazo. Argivo
31 Enero 2010 | 04:01 AM