Una mañana

Siete y media de la mañana:
El despertador del movil suena,
Con una música tranquila,
Relajada,
Pero llena de vida,
Para cojer el dÃa con optimismo,
Esperanza,
Fuerzas,
Y energia.
Ocho de la mañana:
La leche del cazo cae en la taza,
Bostezo,
Empiezo a tomarla,
Y la dejo posada en el fregadero,
Mientras mi vista busca el reloj,
Y veo que me queda poco tiempo,
Para marchar en las oscuridades,
Que presenta la mañana,
Cada vez más apagada,
Y más nocturna,
En esta Galicia,
Mágica.
Ocho y diez de la mañana:
Cojo una manzana,
Me froto los ojos,
Y me doy cuenta de que falta algo,
El movil y cartera,
Abandonados en la habitación,
Por culpa del despistadizo sueño,
Que en mis adentros campa,
En el interior.
Ocho y cuarto de la mañana;
Abro la puerta,
Y...
Algo cambia.
Presencio la oscuridad del azul,
Rodeada de una franja amarilla,
Casi blanca,
Que muestra el despertar del sol,
Y las últimas horas de la luna,
Que a la mitad cortada,
Pronto acabaria con su turno de noche,
Descansando su mirada.
El fresco azota en mi cuerpo,
Y en mi cara,
Pero lejos de molestarme,
Me alegra,
Como la vuelta de un amigo,
Que se marcha de viaje,
Durante el verano,
Dejando en su ausencia un vacÃo,
Que se echa de menos,
A pesar de quererlo olvidar.
Poco a poco desciendo por las calles,
Rumbo a el futuro,
Que me ando a labrar,
El sol se levanta en el horizonte,
Me sumerjo en el verde paisaje,
Y en la música,
Que ando a escuchar.
Borjaa








MarioRod dijo
preciosa poesia , donde describes,un dia normal en tu vida y todo en lo que en ella observas o sientes.
un saludo sigue asi
15 Octubre 2009 | 02:42 AM