Mar
Me sumerjo en ese freco y salado mar,
Lleno de algas,
Y vida,
Y voy notando como las olas me gían,
Los problemas de orilla a orilla,
Vaciándome la cabeza,
Dándome alegría.
El lento caminar de las olas en mi cuerpo,
Surge hacia mis adentros,
Y cubre los vacíos,
De los voluminosos recuerdos,
Extintos en los lados del silencio,
Perdidos en los rincones de este mar,
Que me himnotiza,
Y me hace imposible abandonar,
Como una droga adictiva,
Que mi brazo pretende agarrar,
Sin dejarme salida,
Sin dejarme escapar.
Atrapado en ese mar,
El tiempo me lo hace abandonar,
Y cojo rumbo hacia la húmeda arena,
De donde vuelve a sugir el mal,
Que poco a poco se va adentrando,
En los huecos ahora por rellenar.
Borjaa








annabel-lee dijo
Una constante tu mar, muy bonito este poema de ese mar que te atrapa que te invade y al que tu dejas ocuparte, destacaria esta parte, es bellísima yo tambien he sentido esa sensación y al meter la cabeza debajo del agua es como si te apartaras de todo y de todos...........
"El lento caminar de las olas en mi cuerpo,
Surge hacia mis adentros,
Y cubre los vacíos,
De los voluminosos recuerdos,
Extintos en los lados del silencio,"
Ves?? merecía la pena seguir escribiendo, cada vez nos ofreces poemas mas bonitos
Un beso
Anni
2 Junio 2009 | 11:55 AM