En el mar de Fuerteventura

Aún recuerdo aquel día,
Que embarqué en aquel pequeño barco majorero,
Que surcaba aquel inmenso oceano,
Sorteando las olas del mar abierto.
Aún recuerdo aquella sonrisa,
Cuando picaba un calamar pequeño,
En aquellas trampas hundidas,
Colocadas para la captura de ellos.
Poco a poco el caluroso sol desaparecía,
Dando paso al impresionante atardecer,
Que a la tierra hacía,
juegos imposibles de creer.
Y la tarde cayó,
Las sinuosas formas isleñas desaparecieron,
Dando paso poco a poco a la penumbra,
Oscuridad y silencio.
Distinguía la luz del faro,
Las luces del pueblo a lo lejos,
y esa calima...
Que deslucía los bordes del firmamento.
Pero miré hacia el cielo,
Y de repente se paró el tiempo,
Las olas permanecían quietas,
El barco perdió movimiento.
Y yo solo me encontré,
En otro mundo inmenso,
Invadido por el rumor del sentimento,
Controlado por lo que estaba viendo.
Miles de puntos blancos,
Buscando su sitio en el cielo,
Luchaban pareciendo quietos,
Por un espacio en mi adentro.
Y fueron cayendo,
Entrando por mis ojos,
Y desembocando en las llanuras de mi cuerpo,
Pequeño en ese momento,
Pero grande para acojerlos.
Recuerdo...







La cueva de los locos dijo
Mi querido y joven Soliño:
No se me da bien adular o decir pababras bonitas sin sentirlas. Pero en este caso tengo que decir que me has sorprendido, y muy gratamente. Me ha gustado tu poema de hoy, Narras haciendo poesía, pintando un escenario en el que , como no puede ser de otro modo, esta presente el mar, los barcos, la soledad, los recuerdos, el silencio y tal vez la quietud de la noche.Escenario tremendamente romántico completado con la luz lejana de un faro. Creo que conforme vas escribiendo, lo vas haciendo mejor, sinceramente lo creo. Para mi no dudo de que este es tu mejor poema.... hasta el momento claro.... Te doy el consejo que a m i me dio el poeta Carlos Pujol.... "Persevera"
Un abrazo sincero.
27 Mayo 2009 | 08:57 AM